UNA HISTORIA DE ÉXITOS

Empresa

 

Partiendo de zona norte, llegar a Lomas del Mirador –pegado a La Matanza- supone una pequeña aventura. Oli (10) y Joaco (7), sumaron ansiedad a un viaje que valió la pena.

 

María Amalia Caballero | Dra. en Comunicación Pública | direccion@sembrarvalores.org.ar
Lucía Argibay Molina | Orientadora Familiar | luciaargibay@gmail.com | @Luciaargibay
Edición María Lescano | marialescan@yahoo.com.ar

 

L a invitación al lanzamiento de la línea robótica de Rasti generó en nuestro equipo unos deseos enormes por conocer de qué se trataba. Daniel y Gabriel Dimare, dueños de la compañía junto a su padre y sus otros tres hermanos, nos dedicaron el tiempo necesario para disipar todas nuestras intrigas y estamos seguros de que serán también las tuyas.

 

En familia

SV| Sabemos que la historia entre los Dimare y Rasti viene de lejos. ¿Cómo la describirías?
DD| Papá empezó de a poco. Mi abuela, una campesina sin estudios, les decía a sus hijos, que ya colaboraban en la fábrica de pastas: “ustedes tienen que fabricar algo”. Pensamos en otra fábrica de pastas, pero llegamos tarde: debajo, en la lista de avisos clasifica dos, decía “plásticos”. La dirección del aviso quedaba cerca de casa y fuimos caminando –además, no teníamos auto. No fue algo instantáneo; durante años miramos a Rasti de lejos mientras desarrollábamos otras líneas, como Bloky, Bimbi…

Papá compró Rasti cuando estaba muy abajo, hasta que un día nos dijo: “Ahora no trabajan más para papá. Ahora esto es de ustedes. Acá tienen las acciones”. Nadie nos dijo qué teníamos que estudiar, cada uno fue eligiendo: publicidad, informática, administración, marketing. En nuestra familia se respeta la vocación de cada uno. Eso me asombró. Papá nos respetó la libertad a cada uno. La libertad nos ayuda a hacer lo que queremos y a querer lo que hacemos. Hoy papá se da una recorrida a la planta todos los días.

SV| Puede ser bueno compartir la empresa en familia, pero… ¿y en el asadito de los domingos?, ¿qué pasa?
DD| Tenemos la suerte de compartir esta pasión con mi viejo. En el asado del domingo se habla de todo, menos de laburo. Cuando empezamos a laburar con mi hermano Fabián, él nos “bajó la línea”.

SV| “Ladrillos”, “construcción”, suena a mercado masculino. ¿Está en la filosofía de ustedes alcanzar también a la mujer?
DD| En Argentina, hasta hace muy poco tiempo, para entrar en el mercado, llegar a nenas y que te fuera bien, tenías que ir con Barbie, las princesas y la cosmética; ahora aparecieron nuevas líneas. No sé si una filosofía, para nosotros siempre fue un desafío. Lanzamos tres cajitas “línea femenina” y nos costaba dejárselas a los jugueteros. Los materiales son los mismos, lo que cambia es el envoltorio, porque el adulto no te compra para las nenas si no es rosa.

La cultura nuestra hace que lo que compren para chicas sea rosa y hay que adaptarse al mercado. Hay temáticas que son unisex y se compran solo para el varón. En los eventos en que participan juntos chicos y chicas, tenés una nena que te arma flor de nave espacial.

 

La diferencia está en que
antes lo hacíamos para los
chicos, para la casa. Ahora
es para la escuela pensando
en los chicos y sus familias.
Gabriel Dimare

 

 

SV| ¿Siempre prestaron atención a la educación o es algo de ahora, relacionado con la robótica?
DD| En realidad, siempre hicimos juguetes didácticos. Contamos con un equipo de psicopedagogos especializados que nos ayuda y orienta por edades, nos sugiere cómo atraer al niño al juego, cómo estimular la parte emocional. Una colección de productos Bimbi venía con un librito que explicaba todas estas cosas. Después, nos lo pedían los pediatras.

La diferencia está en que todo esto lo hacíamos para los chicos, para la casa. Esta vez es para la escuela, pensando en los chicos y sus familias.


SV|
Se suma el menor de los Dimare, Gabriel, y nos cuenta:

GD| Hace un año nos asociamos con desarrolladores de robótica que nos dijeron concretamente lo que estaba faltando, algo bien diferenciado: capacitación para los profesores, seguimiento anual para continuar agregando dinámicas. Que cada actividad sea un ABP (Aprendizaje Basado en Proyectos).

 

EN NUESTRA FAMILIA SE RESPETA LA VOCACIÓN
DE CADA UNO
. ESO ME ASOMBRÓ. PAPÁ NOS
RESPETO LA LIBERTAD DE CADA UNO. LA LIBERTAD
NOS AYUDA A HACER LO QUE QUEREMOS Y
QUERER LO QUE HACEMOS. DANIEL DIMARE

 

SV| Y ahora, ¿están presentando el resultado de esos estudios?
GD| Presentamos los kits tecnológicos de robótica educativa de Rasti, que tienen como finalidad ser utilizados en las escuelas y en algún instituto que enseñe robótica. En esta primera etapa lanzamos tres presentaciones diferentes, que varían principalmente por la cantidad de sensores y motores que tienen. Están orientados al nivel primario y pueden servir en los primeros años del secundario.

 

SV| ¿Cómo se conforman estos kits?
GD| Los kits están conformados con todo el potencial del sistema Rasti, que son los ladrillitos básicos y los piezas especiales como poleas, engranajes, orugas, hélices, motores. A esto se suma el núcleo inteligente, basado en Arduino Nano, que es la computadora, el cerebro de todo el sistema, a través del cual se programan y se pueden ejecutar todas las órdenes que le den los chicos o el docente.

 

SV| ¿Es cómo jugar con la play?
GD| No, es todo lo contrario. Consiste en jugar con la tecnología pero sacándole provecho. Introducimos un material que sirve al docente para enseñar de manera lúdica y enganchar a los chicos. Primero, por la parte lúdica del juego convencional, como jugábamos nosotros cuando éramos chicos; pero, después, se suma todo el potencial de la tecnología y la robótica, no para que todos los chicos sean ingenieros sino para ayudarles a desarrollar un pensamiento lógico. No buscamos que todos sean programadores. Después, cada uno va a elegir. Se trata de que los chicos piensen de una manera diferente.

SV| Uno de los problemas en la educación actual es la pérdida del pensamiento lógico.
GD| Nuestra propuesta se caracteriza por potenciar el Aprendizaje Basado en Proyectos donde el docente plantea un desafío. Por ejemplo, vamos a trabajar en primer grado en la escuela inclusiva. Van desarrollando mini proyectos. Ellos se involucran en resolver un problema que tenemos y sobre esa base buscan información donde el docente indica. Nosotros les ofrecemos un “Wiki Rasti” donde está el contenido de interés, videos, tutoriales. La idea es que los chicos aprendan a buscar información, a investigar.

No se trata de darles todo servido, un manual donde lo leen y aprenden de memoria.

Queremos que los chicos sean protagonistas de este proceso de aprendizaje a través de la resolución de una misión determinada; por ejemplo, una ciudad inclusiva, un barrio sustentable

 

EN ARGENTINA, LOS GOBIERNOS TE PASAN LA
MÚSICA  VOS TENES QUE APRENDER A BAILAR

 

SV| ¿Se crean equipos en el aula?
GD| Sí, preferentemente son grupos de tres a cinco chicos y cada uno tiene un rol específico. El docente plantea la misión y ellos piensan, buscan material para construir con los ladrillitos la respuesta. Después viene la programación, lo “prototipean” y lo comparten con los colegas, que son los otros alumnos.

 

SV| ¿Qué pasa si el maestro no sabe nada de robótica?
GD| En una plataforma digital blink learning está todo el contenido que nosotros les brindamos. Ahí el docente puede editar el contenido, programar las actividades y preparar sus exámenes. Si son preguntas cerradas, puede calificar a sus alumnos de forma inmediata.

Nosotros le damos todo el back up, asesoramiento y seguimiento. Para nosotros es muy importante que esto no quede en un rincón, queremos que el que lo compra lo use. Por eso, capacitamos a los docentes y hacemos un seguimiento durante todo el año. Para desarrollar esto contratamos un equipo capacitado en educación y específicamente en robótica. Queremos enseñarles a los chicos sobre cyber seguridad, inteligencia artificial. El potencial es amplio, depende de la edad de los chicos.

 

SV| Me da la impresión de que, junto con la robótica, enseñás sustentabilidad, inclusión…
GD| Sí, es una educación transversal: A través de un megaproyecto, atravesamos varias materias, que van desde la casa inteligente al parque nacional.

 

SV| Una vez más, supieron ver la oportunidad.
DD| Los gobiernos te pasan la música y vos tenés que aprender a bailar, adaptarte. “Argentina es así, no te pasés la vida quejándote”, nos decía mi padre.

Con su generosidad, Daniel nos acompaña en un recorrido por la planta, nos explica el uso de cada equipo y nos muestra resultados. Oli y Joaco hacen sus preguntas y se llevan algunos regalitos.

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