Teodoro llegó en plena cuarentena

El momento más esperado por este matrimonio, la llegada de Teodoro, su hijo, su primer hijo… a miles de km y océano de por medio con sus familias. ¡Cuarentena!

El momento más importante de nuestras vidas estaba por llegar. Después de nueve largos meses de espera, Teodoro, nuestro hijo, iba a llegar al mundo. Un mundo completamente diferente al que nos habíamos imaginado y en unas circunstancias, sin duda, distintas a las que habíamos planeado.

Viviendo afuera uno organiza y planifica las cosas con mucha anticipación, hay pasajes, hoteles, alquileres, coordinación de fechas y muchos detalles más de por medio. Así que imagínense nuestra decepción cuando nos enteramos de que Argentina cerraba sus fronteras.

Toda la ilusión de tener a nuestras familias cerca en ese momento tan único e importante de nuestras vidas desapareció de repente y sin aviso. Un llamado de mamá diciéndome que las cosas estaban complicadas en Argentina y que probablemente cancelarían los vuelos, otro con mis suegros explicando lo mismo, mis cuñados cancelaban sus pasajes también por la cuarentena en sus respectivos países (Brasil y España). Una decepción atrás de otra. Me recuerdo llorando después de cada una de estas videollamadas, con una angustia tan grande que por momentos sobrepasaba la alegría y felicidad de las últimas semanas de embarazo.

¡Cuánto habíamos esperado este momento!

Finalmente el día llegó, domingo 30 de Marzo de 2020, plena cuarentena en Londres y en el mundo. Teodoro llegó a las 2.30 de la mañana, irrumpió en este mundo caótico con un llanto tan fuerte que instantáneamente nos olvidamos de todo, todo lo negativo pasó a ser positivo.

La frustración se transformó en plenitud y felicidad infinita por tener esta nueva vida en nuestras manos.

Nuestro pesimismo se transformó en optimismo y nuestra angustia y frustración en plenitud y felicidad infinita por tener esta nueva vida en nuestras manos. Por unas horas nos olvidamos absolutamente de todo lo que estaba pasando fuera de las cuatro paredes del hospital.

No hubo ni cuarentena, ni virus, ni distanciamiento social que nos robara esos primeros momentos tan mágicos de nosotros como familia.

SÍ, pasamos de ser un matrimonio de DOS a una familia de TRES, Teodoro nos regaló eso.

Probablemente dentro de un tiempo miremos para atrás y recordemos estos momentos como anecdóticos y seguramente le contemos a Teo lo diferente y especial que fue el 2020 para su mamá y su papá.

Al tomarnos este rato para escribir acerca de nuestra experiencia en cuarentena podemos decir que, sin duda, el nacimiento de Teodoro fue el desafío más grande que tuvimos que afrontar como pareja. Nos fortaleció y dio solidez para poder encarar este comienzo de familia más unidos que nunca.

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