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REPUTACIÓN Y VALORES

Empresas

Presentar a la sociedad los valores con los que se identifica la empresa constituye,  definitivamente, un valor para esa  organización. ¿Cómo se convierten en buenas prácticas?

 

María Amalia Caballero | Dra. en Comunicación Pública | direccion@sembrarvalores.org.ar

 

 

SI HAY COHERENCIA ENTRE LO QUE SE
VIVE DENTRO DE LA ORGANIZACIÓN Y LO
QUE SE TRANSMITE, TENEMOS UN ACTIVO
MUY VALIOSO PARA CUIDAR Y EN EL CUAL
APOYARSE AL SALIR A LOS MERCADOS

L a reputación de una empresa es la imagen que ha construido de sí misma a lo largo del tiempo, a través de: sus valores, su historia, sus miembros, sus acciones, la calidad, el servicio, la satisfacción de sus empleados, las buenas prácticas.

Claramente no es algo que se consigue de un día para otro, incluso “haciendo bien todos estos deberes”, depende en gran medida de cómo haya sido comunicada, más aun de cómo es percibida por la sociedad. Pero, cuando hay identidad y coherencia entre lo que se vive dentro de la organización y lo que se transmite, tenemos un activo muy valioso para defender, para cuidar y en el cual apoyarse al salir a los mercados.

  ¿Qué valores privilegiar?  
Después de años en los que hubo una presión fuerte sobre las empresas y situaciones en las que algunas organizaciones se vieron “obligadas” a hacer “concesiones” bajo el pretexto y/o la necesidad de salir adelante, llega el momento para muchos de las “confesiones”, ya sean genéricas o particulares, que se están escuchando en lugares más o menos públicos o privados.

Ya no se trata de salir a buscar un maquillaje, es preferible ir a fondo y trabajar personal e internamente qué valores privilegia esta empresa, nacional, internacional, global.

Es triste, pero real, que empleados y directivos de empresas multinacionales, cuyos valores son tan buenos y necesarios en la sociedad, tengan que manifestar, por lo bajo: “todo muy lindo pero eso acá no se cumple, no corre, no funciona”. Identidad, coherencia es tal vez lo que social y personalmente se espera de los padres, de los docentes, del personal, de los dirigentes y de la organización en cuanto tal. Valores: pocos, practicables, medibles.

  Buenas prácticas  
A través de la comunicación institucional, la organización logra generar consenso en sus diversos públicos, sus empleados,  colaboradores, voluntarios, clientes; todos ellos, parte del ámbito social en que se mueve.

Las prácticas que integren el accionar diario de la empresa pueden convertir a cada empleado en un auténtico promotor de la  compañía. ¿Cómo retener un talento si la persona no se siente  valorada y reconocida?

Es el ascenso, es el aumento en el sueldo, son los beneficios. En estas tres instancias la competencia puede asimilar una  organización a otra. En qué se piensa a la hora de tomar las decisiones, nivel de sueldo, nivel de responsabilidad, pero también, una vez alcanzado cierto nivel básico -que es distinto para cada uno- llega el momento de poner en la balanza el clima laboral y las prácticas que lo componen.

LA EMPRESA PIENSA EN PRODUCTIVIDAD
Y EN LAS PERSONAS CON LAS QUE CUENTA
PARA EL LOGRO DE SUS OBJETIVOS

  Logros  
Ante cualquier logro o reconocimiento surge la necesidad, el deseo de agradecer a aquellos que lo hicieron posible. Siempre que he tenido esta experiencia personal o he escuchado a los premiados de distintas organizaciones, el agradecimiento se dirige a la familia que lo ha hecho posible, que lo “banca”, que tiene paciencia, son esos seres queridos que saben estar cerca siempre. La paciencia ante el esfuerzo, las horas que se les robaron, la forma en que sostienen el ánimo cuando las cosas no salen de la manera esperada. Esa es la familia.

Si vamos por la negativa, entre las causas principales de ausentismo laboral, faltas de productividad, accidentes o errores frecuentes se encuentran carencias familiares, enfermedad o compromiso social de algún hijo, la exigencia de atender a los padres que ya son  mayores, por mencionar algunas de esas situaciones.

  De las encuestas a la vida real  
Es verdad que muchas veces denunciamos que la familia está más en la boca que en los actos. Es verdad que cuando hay que pedir un sacrificio, muchas veces lo pedimos a la familia.

También es frecuente que el clima de la organización se enrarezca o se ponga hostil porque cada uno llega con esa carga, o el  ausentismo de uno es más trabajo para el otro, y la enfermedad del familiar es algo que afecta el estado de ánimo. Surgen las culpas y los planteos respecto de dónde se debe estar con definiciones variables de acuerdo con la formación que cada uno ha recibido.

Es la empresa la que puede salir al cruce de estas cuestiones, pensando tanto en la propia productividad como en las personas con las que cuenta para el logro de sus objetivos.

Existen buenas prácticas que están creciendo en el mundo laboral; que vale la pena revisar cuánto y cómo se aplican y qué resultados generan en el corto, mediano y largo plazo.

  Algunas ideas  
Horarios amigables y ecientes, facilidades para compartir espacios y cargos -varones y mujeres-, cuidado y respeto a los vínculos personales, facilidades de traslado cuando están cerca o lejos de las grandes ciudades.

Seleccionar los espacios publicitarios que no se ajusten exclusivamente al costo beneficio inmediato (costo por contacto), sino el tener también en cuenta los VALS (values & lifestyle), que agregan valor al trabajo de selección de medios.

 Nuestra propuesta  
Entonces, ¿cuál es la propuesta? Retomar con mayor convicción el compromiso con los valores organizacionales, encontrar canales concretos que puedan plasmar esos valores.

Necesitamos sembrar valores en el mundo de la empresa, queremos compartir las prácticas que les resultan más efectivas

Compartí tu experiencia en coordinacion@sembrarvalores.org.ar

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