¿QUERÉS COMUNICARTE SIN LÍMITES?

matrimonio

Cuántas cosas para pensar y vivir antes de llegar al matrimonio. Y para los casados también, ¡vale la pena!

 

Ivanna Yensen | Lic. en Filosofía | ivannayensen@yahoo.com.ar

 

I ncontables medios para saber del otro y que el otro sepa de uno, es lo que marca esta era. Una comunicación que supera los límites de la realidad física, creando la realidad virtual y supera los límites de las palabras con las imágenes… pero te pregunto:

¿Quién superó los límites de tu fuero íntimo? Allí donde residen tus más profundos y sinceros pensamientos, donde sentís, anhelás, sufrís, donde la soledad es absoluta… donde ni vos mismo sabés, muchas veces, cómo llegar…

En la era de la comunicación las personas damos y recibimos información superando límites increíbles, pero comunicar-nos: comunicar la verdad personal… eso ya existe desde la Historia Antigua.

¿Sí?
Claro que sí, desde siempre alguien supo cómo comunicarse profundamente, sin límites. Pero, ¿quién es ese que supera el límite que pone una sonrisa “falsa” para enmascarar un interior triste? ¿Quién supera el límite de aislarme para dejarme caer en el abismo de mi angustia? ¿Quién supera el límite del desconsuelo, cuando el dolor me quebró entrañablemente? ¿Quién supera el límite de las simulaciones para figurar lo que no soy, aquello por lo que no quiero que me juzguen?.. ¿Quién?… ¿Quién me conoce y llega a mi interior?… ¿Quién se comunica sin límites conmigo?

Aquel que ama…
Y eso es historia antigua que sigue viva… vive en el ser humano: en aquel ser humano que da su vida para el amado, aquel cuyo compromiso con su felicidad sólo rompe la muerte. Es aquel que no se reserva nada, aquel que es fiel en la salud como en la enfermedad, en la pobreza como en la riqueza, hasta que la muerte los separe…queres comunicarte sin limites

¿Qué persona ama tanto?
Es que ¿existe la persona que ame tanto, como para comunicarlo todo?

Y… quizás, no sé. Pero seguro, vos podrías ser quien haga posible su existencia.

Podrías arrancar por hacer realidad ese amor para otro…

Hacer realidad un amor que trascienda el límite de la interioridad, comunicándose con lo más esencial que es el ser humano. Un amor que conoce, reconoce, rescata, acompaña íntimamente, se comunica con el verdadero Yo… el Yo que es; no el que aparenta…

Este amor no juzga, ama…
Un amor auténtico para disfrutar sin límite de comunicar-nos. Sin límites físicos, virtuales o  espirituales…

Sin reservas, sin máscaras, sin juicios… con fidelidad, cuidando con la misma vida. En una comunicación vital y sin límites…

¿Por qué no ser vos quien encarna esta persona?

¿Por qué no comunicarte en una entrega tan plena, que el otro aprende y necesita compensar? Es que cuando el amor es tan auténtico, al comunicarse, expresa una belleza profundamente atractiva. La belleza del amor que se brinda, cautiva y hace al amante imprescindible. Porque el Yo experimenta vitalidad, se siente vibrar: ¡existe! y su existencia es valiosa, vital para otro… como cuando alguien grita tu nombre, ¡qué difícil no responder!…

Ambos experimentan la riqueza al comunicarse el amor. Un amor que no teme a nada y es tan elevado que posee al amante y al amado, para elevarlo a su estatus propio de plenitud y comunicación sin límites… es tan elevado que engendra, que no puede cerrarse, ¡rebalsa! y quiere comunicarse a otro y da a luz un otro y otro y quizás otro… porque es expansivo, como la bomba atómica: en la ruptura de la unidad más mínima que constituye al ser humano: el Yo.

Cuando el Yo deja entrar a otro, se rompe el núcleo más íntimo y la onda expansiva es inmensa e incontenible…

EL AMOR SE ENRIQUECE EN LAS DOS FORMAS: VARON
Y MUJER, COMPLEMENTÁNDOSE POR EL VALOR DE
SUS DIFERENCIAS

¿Alcanza?
Por eso no basta el amor de un par, del mismo sexo, por entregado y profundo que sea… porque la soledad del núcleo más íntimo sigue intacta. No enriquece con el aporte de esa constitución que no le fue dada.

Un amor tan completo, como al que te invito, es de una comunicación total. Para la plenitud del ser humano. El mismo se enriquece, en las dos formas en que se constituye: varón y mujer,  complementándose por el valor de sus diferencias…

Tanta plenitud de ser es lo que hace posible un nuevo ser… este gran amor exige intrínsecamente la apertura a engendrar, a dar frutos, a ser expansivo. Esa disposición a dejar que el amor no muera en el Yo, sigue ampliando los horizontes de este amor… esta apertura hace posible que “explote ese amor” y que la onda expansiva corra libremente… el poder comunicador y creador de este amor entregado, exclusivo y con apertura a la vida es ilimitado. Esto explica cómo le cuesta a esta clase de amante diferenciarse del ser engendrado… porque ha surgido de su núcleo más íntimo y verdadero, de la comunicación de su Yo.

Un amor que conoce,
reconoce, rescata, acompaña
íntimamente, se comunica
con el verdadero Yo.

 

El primer amante
Animate a ser vos el primer amante de verdad, el que supera los límites interiores y se transforma en el salvador de esa soledad nuclear de la que el Yo no puede liberarse solo.

Un amante de verdad, que rompe el núcleo que es el Yo de una vez y hasta que la muerte los separe…

Un amante que se compromete con lo que ama y lo cuida, haciéndose responsable de ese núcleo único al que le dieron paso y del que ahora forma parte…

Animate a ser el primer amante de verdad y a disfrutar la plena libertad. La que da ese amor cuando desencadena al Yo de su soledad, lo abre a comunicarse y ser comunicado… cuando roto el núcleo íntimo, libera su onda expansiva, porque el amado se abrió para morir a su soledad y vos a la tuya…  Cuando un nuevo Yo surja de esa unión y sientan que la libertad de comunicarse no tiene límites…

Animate a comunicarte de verdad… no le pidas números, usuarios, ni direcciones, sólo pedile… matrimonio.

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