PROYECTO-SERVICIO: ¿QUÉ HACEN?

ALTA REVISTA  –  58

T al vez hayproyecto-servicio3a sido la barrera del idioma, pero cuando hablamos del proyecto con mi jefa, realmente no tenía idea de dónde me estaba metiendo.

Sabía que viajaría a Tandil, a observar una ONG que lleva a alumnos del último año de secundaria a hacer un proyecto- servicio con familias de bajos ingresos. Y eso es todo lo que supe al momento de viajar.

Estaba segura que me resultaría interesante porque se alineaba con mi carrera universitaria: Estudios sobre el Desarrollo Global (Global Development Studies), que trata de desafiar y perfeccionar proyectos para la mejora social.

Proyecto Tandil

Cuando miré y vi que había alrededor de 30 adolescentes, me sorprendí por la ola de energía positiva que estaba recibiendo.

Tengo sólo 22 años pero ya me había olvidado la vivacidad de la adolescencia. Estaban entusiasmadas con mi persona que me preguntaban y me rodeaban de un modo halagador.

Nos subimos al colectivo que llegó a Tandil cinco horas más tarde. Estacionamos frente a la iglesia. Las chicas se alinearon para ayudar a bajar enormes bolsas con una cantidad increíble de ropa para donar. Una a una nos pasábamos las bolsas y la última de la hilera dejaba la bolsa en un depósito.

Esta fue mi primera mirada a la ética del trabajo que se incrementaría conforme al paso de la semana. Nos subimos de vuelta al colectivo que nos llevó a una base militar donde dormiríamos esa semana.

Conexión

La cantidad de dedicación y cuidado con que las chicas realizaban la tarea me llamó la atención especialmente,  además de la energía del grupo. Durante los cinco días de trabajo manual esto no decayó ni un poco.

Quizás lo más importante en el mundo sea la conexión. Cuando uno considera el propósito del proyecto, la conexión es el beneficio mutuo. La gente joven no tiene miedo de intercambiar con otros, y por eso mismo esto debe ser cultivado en la juventud. Es mucho más difícil pasar esas fronteras de adulto. La gente joven derriba las barreras y continúa haciéndolo a lo largo de sus vidas si se los motiva.

Como una cuestión de practicidad pero también creo como símbolo, las chicas se reunían en un círculo, donde ir y hacer cosas no era un obstáculo. Inmediatamente se sentaban en el piso y algunas tocaban la guitarra, y así hacían música juntas. Casi todas las chicas eran católicas y tenían tiempo para rezar juntas. Se notaban los lazos invisibles que las unían como una fuerza que no se veía.

En el espíritu de dar, una noche, cada una recibió el nombre de otra a la que tenía que cuidar toda la semana, aunque no la conociera.

El proyecto-servicio consistía en ayudar a pintar y organizar las casas de gente de bajos ingresos. La idea detrás era que vivir en un ambiente organizado es más motivador para llevar una vida feliz. No puedo discutir esto.

proyecto-servicio 2Tareas

Nos dividimos en grupos y fuimos a visitar a las familias, así cada grupo se quedaba con esa familia para ayudarla toda la semana.

Visité a todas las familias, de esta manera podría ver los cambios y efectos del proyecto, y como comprender la vida de las familias pobres desde más que una perspectiva.

Todas las familias eran reservadas con la ONG al principio, aunque sus chicos eran muy cálidos y abiertos. Empezamos a pintar el exterior de las casas y enseguida los niños querían colaborar y luego las madres.

En una de las casas, había una madre con un hijo ya adulto con Parkinson. La madre trabajaba durante gran parte del día y su hijo no nos hablaba al principio, pero pronto empezaron a ayudar y a compartir su historia con nosotras.

Ver trabajar a las chicas toda la semana fue muy inspirador. Deseaban ayudar. El trabajo era físicamente exigente y el verano intenso, pero nadie protestó ni una sola vez en los cinco días.

Objetivo vs. recursos

A pesar de sentirme muy cómoda y feliz con el grupo, no podía dejar de sentir incomodidad con el proyecto. Me preguntaba si este tipo de proyecto es menos eficiente por los resultados que la organización quería conseguir.

No digo que no sean positivos y que no haya beneficios, porque los vi. Pero cuando pensás en el propósito del proyecto, no entendí muy bien cómo pintando y mejorando las casas lograría un impacto social en las chicas o en las familias.

El propósito no era aliviar la pobreza. Si lo hubiera sido, el dinero requerido para que 30 jóvenes viajaran a Tandil por una semana se podría haber usado para pagarles a personas de bajos ingresos por hacer el mismo trabajo que ellas. El propósito era cerrar la brecha y crear una conexión entre las jóvenes y las familias de una clase social diferente.

La ONG buscó que de ambos lados se diera un aprendizaje. A mí me gusta pensar en otra forma de relación entre clases, distinta a la del intercambio de servicios.

Mis propuestasproyecto-servicio 1

Al pensar en proyectos como estos, la estrategia suena un poco retrasada. ¿Qué vínculo comienza con una de las partes haciendo algo para cambiar a la otra? Quizás sea el momento de construir relaciones a partir del  conocimiento de las otras personas buscando comprender qué podemos hacer mejor juntos y no qué es lo que ellos pueden hacer mejor. Una parte del ciclo de la pobreza es la errada concepción sobre el tipo de gente de bajos ingresos. No dudo de que quienes están involucrados en la ONG ven conscientemente a estas personas como iguales, pero siento que sus acciones pueden enviar un mensaje distinto accidentalmente, tanto a las jóvenes como a las familias para quienes trabajaron.

Un ejemplo de algo que me preocupó cuando estuve allí, fue que al final del tercer día nos sentamos en un círculo luego del almuerzo. Allí discutimos sobre los utensilios necesarios que compraríamos para las familias.

Nuevamente, no quiero malinterpretar la bondad de la idea, pero me sentí molesta de que conversáramos sin involucrar directamente a las familias beneficiadas. No se les preguntó a ellas su opinión o su input. La razón es considerada, ya que la ONG buscó cuidar a las madres de una posible situación embarazosa al estar del lado de quienes reciben.

Dado el propósito del proyecto, conexiones reales requieren un cierto grado de involucramiento con emociones
no agradables. No sólo eso, sino que también quita cierto nivel de autonomía sobre cuáles emociones querrán trabajar o decidir por ellas mismas al sentirse con vergüenza. El hacer preguntas es clave en cualquier tipo de asociación. Hay formas de hacer preguntas que dan a la otra parte la libertad de sentirse protegido o de involucrarse hasta el nivel que desee.

Una experiencia fuerte

En mi tiempo allí pude entrevistar a una de las madres. Tenía mucha curiosidad de si se había sentido emocionalmente apoyada y conectada profundamente con quienes la rodeaban.

Se enfocó primariamente en hacerse cargo de su familia, sin desear o necesitar un confidente. Luego que avanzó la entrevista le pregunté qué hubiera cambiado de la situación.

 

Llorando contó la historia: no había
aprendido nunca a leer y escribir
porque sus padres la hacían mendigar
en vez de ir a la escuela.

Respondió que le hubiera gustado tener un trabajo, lo cual le era difícil por la cantidad de hijos -tenía 11 de los cuales 7 aún vivían con ella-. Si bien tenía acceso a recursos para que alguien cuidara de sus hijos, se puso muy sensible sobre la principal barrera que le impedía trabajar. Llorando, contó la historia que me hubiera gustado que todas escucharan: no había aprendido nunca a leer y escribir porque sus padres la hacían mendigar en vez de ir a la escuela. No puede conseguir trabajo debido a su analfabetismo *. Ahora se asegura de que sus hijos vayan al colegio, evitando la misma suerte que ella.

Fue un buen viaje, pero si yo no hubiera hecho estas preguntas, jamás me hubiera enterado.

Es difícil comprender a las personas cuando hay temor al involucramiento real. Pienso que es mejor conocer las historias de las personas antes de tratar de hacer algo para mostrarles una mejor forma de vida (no me refiero a la asistencia médica). Pienso que esta mujer necesitaba un tutor que gratuitamente le enseñara a leer y escribir, y no una nueva capa de pintura para su casa.

A lo mejor, la capa de pintura sería útil más tarde, mientras que la prioridad hubiera sido hacer que ella se sintiera más valiosa.

Una conexión entre personas a partir del conocimiento de sus historias como de su aceptación, libera a ambas partes involucradas mientras que contribuye a aliviar la pobreza.

Mientras sigo buscando

Lo primero a analizar y cambiar es a uno mismo.

 

Visité a todas las familias, de esta
manera podría ver los cambios y efectos
del proyecto, así como comprender la
vida de las familias pobres desde más que
una perspectiva.

Aún no he encontrado la solución exacta a estas cuestiones complicadas, pero he dado el primer paso de introspección sobre aquello que no se siente del todo correcto.

Hay muchas organizaciones que abordan la justicia social y utilizan la frase BE THE CHANGE YOU WISH TO SEE IN THE WORLD. Necesitamos primero aprender y cambiar nosotros más que tratar de cambiar enseñando a otros. Este es el valor que deseo transmitir en las jóvenes.

Tal vez, otras chicas recibieron este tipo de confidencias en las que yo aprendí y este es mi deseo motivador para las jóvenes que realizaron el viaje de Impulso Social.

* En marzo comienza su alfabetización acompañada por un voluntario de Barriadas.

Texto original en inglés.
Traducción: Sembrar Valores

Erica Miller (22)
Global Development Studies.
Virginia University.
Voluntaria de AIESEC.

 

CESAL + UNCPBA + IMPULSO SOCIAL

El Proyecto se realizó en el marco de las actividades de voluntariado, organizadas por el Centro de Estudios Sociales de América Latina, (CESAL) de la Facultad de Ciencias Humanas y el Programa Barriadas de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires (UNCPBA). El CESAL y Barriadas, mediante estos proyectos, procuran vincular a estudiantes de los últimos años de escuelas de enseñanza media con la universidad y la comunidad de Tandil.
Los estudiantes, vinculados a la ONG Impulso social, provienen de la Capital Federal y de diferentes puntos de la provincia de Buenos Aires: La Plata, Tres Arroyos, Mar del Plata, Balcarce, Bahía Blanca, San Isidro, Tigre.
El objetivo de las jornadas realizadas del 26 al 30 de diciembre de 2016 fue doble:
•Restauración y puesta en valor del antiguo vagón de San Cayetano destinado a ser un aula virtual y biblioteca, un espacio de encuentro y formación de niños, adolescentes y adultos.
•Trabajo en casas de familia.

Dra. Milagros Gallardo. Secretaria del CESAL.
Coordinadora del proyecto de voluntariado

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