MIMADOS – LOS CELOS – ¿MAMÁ VÍCTIMA?

Cada vez son más variadas las consultas que nos llegan y también de lugares más distintos. Y eso nos gusta. Nos gusta porque es llegar e impactar directamente en la vida de alguien. Desde nuestro medio lo deseamos vivamente, queremos que ese impacto sea positivo, que encuentres algo que te lleve a cambiar.

 

 

Mariuqui Magrane

Orientadora Familiar
Asesora en Relaciones Familiar

 

 

 

 

Para tus dudas, consultas, temores:

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MIMADOS

No sé por qué, no me gusta pedir ayuda en casa a mis hijos… ¡Más vale! Me gusta mimarlos, y termino haciendo todo yo. Siento que hay algo que no está bueno, ¿por qué?

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M imar a los hijos es nuestra tendencia maternal más profunda. Generalmente a las madres nos cuesta “pedir”. O nos queda más cómodo hacer nosotras las cosas. No está bueno porque no los ayudás a desplegar sus propias capacidades. Todos nacemos con grandes capacidades a desarrollar y algunas limitaciones. Son una pena las madres estilo “todo terreno”, que con “tanto cariño” hacen todo y tan bien. Pero los hijos quedan “dependientes” de las capacidades de mamá. Sin la libertad de ser autosuficientes. Es un gran desafío, educar en libertad.

Cuando hacen alguna ayuda en casa, ¿los dejás equivocarse para que vayan aprendiendo de sus errores?

Quizás la cama quede mal hecha, se quemen las tostadas, limpien mal la cocina. Irán mejorando, si en lugar de reemplazarlos vos, ellos vuelven a hacerlo una y otra vez.

Todo lo que, desde chicos, van pudiendo hacer solos, los ayuda a crecer en autoestima por ¡sentir que ellos pueden!

En algunas madres hay una cierta debilidad cuando ven crecer a sus hijos. Les gustaría que sigan dependiendo de ellas. Les harían la tarea, les darían de comer sólo lo que les gusta…

 

LOS CELOS

Soy celoso, mi mujer es muy coqueta y siempre está a mil. Me gusta saber dónde y qué está haciendo todo el tiempo. A ella le molesta.

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T odos hemos sentido celos alguna vez, es humano, de la pareja matrimonial, entre hermanos, de los padres. Otra cosa es vivir con celos permanentes, que se vuelve un suplicio para toda pareja, para el que los sufre y para quien se siente y es vigilada/o en todo momento.

En una pareja es muy sano estar “atentos” el uno con el otro, poniendo en juego nuestra inteligencia emocional.

Algunas preguntas: ¿Por qué tus dudas? ¿Le has perdido la confianza? ¿Existe alguna causa real para perder esa confianza? Tal vez vos has traicionado su confianza y temés que a ella le pase lo mismo. ¿Tu historia, tus experiencias de vida, pueden tener algo que ver con este sentimiento que te domina?

Es necesario que puedas frenar esos pensamientos negativos, es posible que hayan entrado en un círculo vicioso. Pedile ayuda a un buen profesional para manejarlos. ¡No dejes que destruyan tu matrimonio!

 

¿MAMÁ VÍCITIMA?

Mi mamá tiene 72 años. Muchas veces se queja porque no la invitamos a todos los programas que hacemos las hijas. Somos amigas, nos gusta salir entre hermanas.

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A  tu mamá le cuesta “soltar” -no es fácil, pero puede reparar, sostener, cuidar, amar muchas cosas en su vida.

Es muy probable que se sienta rechazada, o piense que no la consideran bastante. Ustedes pueden darle la suficiente confianza de que la quieren, decirle y dejarla sentir que la pasan muy bien con ella. Es un gran regalo la amistad que tienen entre sus hijas.

Se queja porque se siente abandonada. Le va a ayudar dedicar tiempo a algo que le guste. ¿Tiene amigas o está en algún grupo donde pueda compartir intereses, actividades? ¿Se le puede proponer algún proyecto solidario y/o personal?

Si se vuelve difícil la situación, consulten a algún profesional para que la ayude en ese aprender a “correrse” y a gozar de otras cosas.

Si su mente y su corazón se le tornan sencillos, se purifica de los pensamientos posesivos, manipuladores; logrará una vida en paz con ella misma, sin entrar en la espiral de sentirse rechazada, ni obsesionarse con estar en todos los programas.

 

 

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