EL RATÓN PÉREZ

Eduardo, lector de Resistencia, se encontró negociando entre el Ratón Pérez y su hijo. Es una historia real y divertida. Conclusiones a cargo de cada uno.

T omás dejó su diente debajo de la almohada, como hacen todos los niños, en espera del regalo que el Ratón Pérez le traería. La sorpresa del ratón fue grande al encontrar un papel que ponía precio al diente caído.

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Según se deduce de los mensajes que nos envían, el ratón se sintió muy molesto por la actitud de Manuel y ejerció su función educadora: buena conducta en casa y en la escuela, orden en sus cosas.

Si bien la respuesta positiva fue inmediata, el Ratón Pérez no tomó del todo en serio el mensaje del niño y dejó su regalo con condiciones.

raton perez 3Nos reímos mucho siguiendo esta historia que compartimos.

¿Un cuento?

Googleando encontramos distintas versiones sobre el origen de esta costumbre y la historia de este generoso ratón. Esta parece bastante “convincente”.

Arranca con el relato escrito por el Padre Luis Coloma en 1894. La Corona le encargó escribir un cuento para el rey Bubi I – como la Reina Doña María Cristina llamaba a su hijo, el futuro Alfonso XIII- que por entonces tenía 8 años y se le había
caído un diente.

Cuenta que un ratón vivía con su familia dentro de una gran caja de galletas, en el almacén de la entonces famosa confitería Prast, en el número 8 de la calle Arenal, en el corazón de Madrid, apenas a cien metros del Palacio Real.raton perez 4

El pequeño roedor se escapaba frecuentemente de su domicilio  a través de las cañerías de la ciudad, para llegar con un regalo a las habitaciones del pequeño rey Bubi I y de otros niños más pobres que habían perdido algún diente, despistando a los gatos, que siempre estaban al acecho.

Otra leyenda, que parece más reciente y didáctica respecto del cuidado de la boca, habla de un pequeño ratón que vivía en un edificio en el que se instaló una clínica odontológica. El roedor visitaba a escondidas la clínica y aprendió a arreglar los dientes de sus amigos ratoncitos cuando se hicieron mayores y sus dientes necesitaban ser reemplazados. El ratón traía dientes de la clínica, pero eran demasiado grandes. Así surgió la necesidad de visitar a los niños que perdían sus dientes de leche. El Ratón Pérez se llevaba ese diente y les dejaba –a cambio- una moneda.

La historia ha sido traducida a varios idiomas y también ha tenido bastantes adaptaciones.

Es una historia tierna, una tradición que existe para calmar el posible dolor y el trauma que puede suponer la caída de un diente para algún niño.

Merecido homenajeraton perez 2

En el 2003 el Ayuntamiento de Madrid rindió un homenaje a este personaje de leyenda, instalando una placa conmemorativa en el mismo lugar donde el padre Coloma situó la vivienda del roedor. Aún hoy llegan cartas a esa dirección.

La tradición del Ratón Pérez está muy extendida en los países latinos, mientras en la cultura germana se habla del hada de los dientes.

La voz profesional

La caída de los primeros dientes es uno de los cambios más importantes que los chicos comienzan a percibir en su cuerpo. El diente flojo genera una dosis de ansiedad, el niño juega con la lengua moviendo su dientecito, le da vueltas con la mano y cuando, por fin, se cae, siente algo muy raro.

Es una etapa de gran
novedad. La curiosidad y
la emoción por la salida del
primer diente son enormes.

El dolor suele ser mínimo pero hay un hueco, una ventanita en su boca que a él lo desconcierta pero a los adultos divierte.

Entonces, es frecuente que los niños se queden horas mirando “su diente”, y con verdadera ilusión lo dejen por la noche debajo de la almohada.

Más allá de la anécdota consultamos a la odontopediatra María Elisa Crosetti, quien nos dice: Entre los cinco y los seis años, la dentición de los niños comienza a sufrir cambios biológicos.

Es una etapa de gran novedad. La curiosidad y la emoción por la salida del primer diente son enormes. Entonces, la creatividad
y la imaginación son muy frondosas y la ilusión sobre la historia del Ratón Pérez se transmite de generación en generación.

En la boca del niño conviven dientes de leche con dientes permanentes y también, justo detrás de las muelas de leche, hace su aparición el primer molar permanente en cada cuadrante. Estos no tienen recambio, y habrá que cepillarlos y cuidarlos mucho.

Las edades del primer recambio son variables. No hay que preocuparse si los dientes caen un poco antes o un poco después; cada niño posee su tiempo para este reemplazo”.

La caída de los primeros
dientes es uno de los cambios
más importantes que los
chicos comienzan a percibir.

Al principio comenzarán a moverse los incisivos centrales inferiores y serán reemplazados por los definitivos. Estos son más grandes que los anteriores y presentan un borde incisal desparejo, llamado “flor de lis”, que desaparecerá con los años.

Es frecuente que la ubicación de los nuevos incisivos no sea la correcta en la arcada, saliendo por detrás de los dientes de leche. Después de esperar un tiempo prudencial para ver si exfolian solos, habrá que extraer los dientes temporarios para lograr que los definitivos se ubiquen.

 

ÉXITOS DE PÉREZ

En 2005 – se estrenó en Buenos Ares El Ratón Pérez, tu primer musical, de Cibrian Mahler
En 2006 – El Ratón Pérez de Patagonik Film Group (Disney) es ganadora del Premio Goya (España)
En 2007 – se presenta con gran éxito un nuevo espectáculo teatral en el teatro Nacional: El Ratón Pérez y el cofre perdido.
En 2009, Disney estrena la nueva película, El Ratón Pérez 2, en toda Hispanoamérica.
En abril de 2010 – se presenta en el teatro Gran Rex El Ratón Pérez Superpderoso, un espectáculo de gran despliegue mutimedia que impactó tanto al público como a la crítica

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