#CrisisSchooling, padres ante el desafío

Necesitamos permanecer en nuestras casas para combatir al coronavirus. Y, de pronto, papá y mamá se encuentran ante un gran desafío… la educación escolar de los hijos de una manera diferente.

 

Magdalena Magrane, Lic. en Psicopedagogía. Actualmente reside en Madrid

 

N o fue algo planeado, seguramente ninguno de nosotros dijo elijo hacer Homeschooling, la crisis generada por el virus nos lleva entre muchas otras cosas a plantear la educación de un modo diferente. Todos tenemos mucho que aprender.

 

En la organización está la clave

Cuánta mayor organización escolar familiar logres, mayor será el desarrollo de habilidades de tus hijos.

Claro que no hay una única receta para lograr esta organización escolar. Habrá que armar y rearmar hasta encontrar la más adecuada a tu dinámica familiar.

Hay muchas variables que entran en juego: si ambos padres trabajan desde la casa o no, la flexibilidad del horario de trabajo de los padres, la cantidad de hermanos, si alguno presenta dificultades de aprendizaje, atencionales u otras, la etapa escolar de cada uno, la cantidad de computadoras, si hay impresora, entre muchos otros factores.

No es tarea simple, pero vale la pena tomarnos el tiempo necesario para pensar cuál es la mejor manera de organizarlo, ya que esto colabora con la prioridad número uno la armonía familiar.

Seguro que hasta hoy te organizaste lo mejor pudiste. Ahora es un momento en que te invito a reflexionar acerca de este rol que estamos estrenando.

 

Acompañar la escolaridad de tus hijos desde tu casa

 

¿Quién?

Por un lado, detenernos a pensar en lo que está sintiendo ese hijo que se encuentra encerrado. Antes que toda tarea del colegio, lo primordial es estar atentos a sus emociones, entendiendo que esta situación es estresante y le puede generar angustia, irritabilidad, frustración, miedo, entre muchos otros sentimientos que afloran.

Tu hijo necesita sentirse contenido por sus padres y saber que están disponibles emocionalmente. Para ello es bueno hablar sobre cómo se siente, ayudando a poner en palabras lo que les pasa, y acompañarlo a transitar y medir el alcance de esas emociones.

Por otro lado, pensar en tu hijo como alumno, con sus diversas capacidades que, según su edad, podrá mantener la atención en forma sostenida por un periodo de tiempo determinado para seguir el ritmo académico.

 

Si has conseguido que finalice todas las tareas y se encuentre al día con las clases virtuales a costa de terminar con los pelos de punta porque le gritaste sin parar toda la mañana, entonces conviene repensar las prioridades, ya que el vínculo con tus seres queridos es prioritario en este confinamiento.

 

¿CÓMO?

Anticiparnos, planificar y preparar es la clave para el éxito. Arma una rutina familiar por semana ya que no se sabe con certeza cuándo volverán los niños al colegio.

Hasta que no se haya establecido el día de vuelta al colegio:

No les digas fechas que no son seguras, eso le puede generar confusión.

  • Que quede claro qué es lo que se hará en cada momento del día y respetamos la rutina para disminuir la ansiedad de los niños.
  • Intentá que los días hábiles las rutinas sean lo más parecido posible, con horario para levantarse y para dormir temprano.
  • Y que haya diferencia con los días del fin de semana: sin tareas, con alguna comida especial, alguna actividad específica baile, juego, música, que puedan irse a dormir un poco más tarde, etc.
  • Respetá lo programado para esa semana con flexibilidad si aparecen imprevistos o si hay que dedicar tiempo a algún miembro de tu familia para que se sienta mejor emocionalmente.

Papá y mamá arman el horario y ven si hay algún cambio en su trabajo de esa semana, si tendrán turnos de pareja para hacerse cargo de los hijos.

 

EL ORGANIZADOR

 

Al escribir el organizador colocar primero lo que tiene horario fijo, las clases virtuales con maestros, o llamadas del trabajo, etc. y luego acomodar los diferentes momentos que quieras realizar como:

  • Rutina de la mañana, levantarse, desayunar y vestirse
  • Orden y limpieza de la casa
  • Estudio
  • Momentos de encuentro de toda la familia en las comidas o por la tarde para jugar, compartir, rezar, cocinar, etc.
  • Ejercicio físico
  • Momentos de calma más libres: pintar, dibujar, ver tele, etc.
  • Rutina de la tarde/noche: ordenar, baño, comida, hora de ir a dormir.

Dejar el horario semanal en algún lugar visible también para tus hijos.

También visible, en un calendario semanal o mensual ir tachando día a día para ayudarles en la noción del tiempo. Los hijos más pequeños requieren más de tu presencia para ayudarles a seguir las clases virtuales o hacer tareas. Si tienes más de un hijo pequeño, a veces es complicado ayudarlos al mismo tiempo. Quizás, aunque te demande más tiempo tuyo, es más productivo dedicar tiempo por separado a cada uno para explicar las consignas, mientras que el otro va realizando aparte en forma autónoma algo que ya haya comprendido.

 

¿CUÁNDO?

Según los horarios de trabajo de los padres, las clases pueden ser por la mañana o tarde. Es preferible realizar por la mañana lo que requiera mayor concentración con recreo entremedio.

 

¿DÓNDE?

Es fundamental que haya un lugar definido para el momento que se va a dedicar a estudiar y que en ese horario se mantenga el mayor clima de estudio posible.

Si hay varios hijos en la casa, con diferentes edades y el espacio lo permite se pueden organizar en distintos lugares de la casa.

 

¿A QUIÉN?

Los docentes en general agradecen el feedback de los padres y es conveniente que conozcan la particular situación de tu casa, para poder ayudarte con más efectividad.

Con los niños pequeños, hay que encargarse de enviarles lo pedido.

Sugerencia Si te encuentras ante cierta materia, por ejemplo, matemática, que se les enseña con un método diferente al que vos aprendiste, animate a escribirle al docente para que te proporcione algún tip, video explicativo u otro recurso más visual que pueda ayudarlo a tu hijo, o que puedas tener una sesión individual en algún momento.

 

¿CON QUIÉNES?

Generalmente lo que más extrañan del colegio son sus amigos. Permitir a los niños que en los momentos libres del día realicen una videollamada con amigos o parientes que también extrañan los hará sentirse mejor.

 

¿PARA QUÉ?

La cuarentena nos invita a esta gran pregunta. En cuanto al aprendizaje, creo que se puede transformar esta situación inédita y estresante, en una oportunidad de aprendizaje de otras habilidades y hábitos familiares, no únicamente académica. Dependerá de nosotros sacar el mayor provecho posible de esta situación incierta, intentando hacer foco en lo positivo.

 

¿Y LOS PADRES?

La estabilidad emocional de los padres es necesaria, si no están bien, los niños tampoco lo estarán. Habrá días que fluyen más fácilmente que otros. Pero cuídate a ti mismo, buscando un rato del día para estar a solas, para recargar energías haciendo algo que disfrutes, que te de paz. Estarás cuidando a tu familia.

Todo el multitasking que estás realizando demanda de mucha energía. Seguro que estás haciendo grandes esfuerzos extras, a pesar del cansancio o del estrés que podamos estar viviendo, valen la pena a nivel familiar.

No te cargues con culpa si notás que están más expuestos a las pantallas de las que solían estar o de lo que te gustaría. Pide ayuda a tiempo a tu pareja en aquellos días en que te sientas que estás a punto de “explotar” y no te exijas de más.

Para finalizar, no olvides que estamos enfrentando una crisis mundial y no es fácil. Apoyarte en el humor te puede ayudar a transitar mejor este periodo de cuarentena.

 

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