¿Con qué índices medimos nuestras relaciones?

 

Doy clases de educación sexual a adolescentes. Mi gran dilema está entre ser realista y ser positivo: el cambio ¿es siempre posible?, ¿siempre se puede mejorar?

 

Patricio Videla. Director de Grupo sólido´. + info: gruposolido.org

 

«  El mejor índice de una relación futura es el pasado». En una clase, muchas alumnas me decían abiertamente: «Ahora soy así, pero cuando quiera cambio», «Ahora tengo relaciones con quien venga, pero cuando crezca y me enamore puedo cambiar y ser fiel.» ¿Tan fácil? y ¿sin costo? Quienes tenemos más recorrido, o simplemente, quienes tenemos conciencia de nuestra debilidad, sabemos que el peligro está en lo difícil que será cambiar e, inclusive, lo difícil que será continuar soñando un cambio, para vivir un amor duradero, estable, fiel, y feliz. «Quien no vive como piensa, termina pensando como vive» me decían de chico.

 

«Ahora tengo relaciones con quien venga,
pero cuando crezca y me enamore
puedo cambiar y ser fiel.»

 

«El mejor índice del futuro de una relación es el pasado», no les voy a mentir, la frase la tomé de una clase del profesor Jason Evert y elegí parafrasearla.

Para quienes no los conozcan, Jason y su esposa Crystalina son docentes especialistas en temas de amor, noviazgo, matrimonio, sexualidad, así que para mí son fuente confiable de consulta frecuente. Esta frase me llamó mucho la atención. Me impactó de inmediato la claridad con que expresa la idea, ¿por qué?

 

Detector de relaciones tóxicas

Es común ver relaciones tóxicas que se estiran en el tiempo más de la cuenta, Relaciones posesivas, rayando la obsesión, relaciones violentas física, psíquica o sexualmente, donde la manipulación es moneda corriente. ¿Y por qué se dan ese tipo de relaciones?

Algunos olvidan rápidamente lo sucedido y, con el correr de los días, lo minimizan y piensan: «No fue tan grave» o «Ya pasó, hoy estamos re-enamorados de nuevo». También puede ser que la inercia nos empuje o que nos dé miedo el «¿qué pasa si cortamos?» y una vez y otra continuamos con esas relaciones tóxicas, que nos resistimos a cambiar.

 

«No fue tan grave» o
«Ya pasó, hoy estamos re-enamorados de nuevo»

 

Para cualquiera que haya estado en un noviazgo largo, esta pregunta abre un abismo que percibimos muy oscuro y, a veces, menos de lo que realmente es.

Por todo esto, la frase de Jason me pareció contundente, porque nos pide honestidad, con nosotros y con nuestra pareja.

Podríamos hacernos una autoevaluación: ¿cuántas veces pasó en el último mes? Cuando lo hablamos, ¿cómo nos sale esa conversación? Jason incluso recomienda escribir, porque los recuerdos pueden ser creativos, pero la historia de nuestra relación escrita en un cuaderno, o en una nota del celular, es irrefutable. Así podemos tener más claridad al identificar patrones tóxicos o nocivos en nuestra relación, saber si fue realmente algo de una vez o estamos siendo protagonistas de relaciones tóxicas. Sobre esta base, podemos tomar decisiones mucho mejores. En mi familia es común la expresión: «si te casás con el che Guevara, no le pidas que se afeite».

 

Papá, mamá, docente

Esta es la pregunta que te dejo “picando”: ¿cómo manejamos en nuestras charlas con jóvenes y adolescentes la tensión que existe entre la afirmación: «siempre podrás cambiar y aspirar a un amor mejor« y esta otra, también cierta: «lo que hagas en el presente construye quién serás en el futuro»?

 

Queremos transmitir esperanza
entre tanto dolor.
Queremos ahorrar algunos dolores
a los chicos.

 

Ambas son seguras. Ambas conforman el ritmo de la vida, la tensión entre esperanza de una meta grande, y mi situación actual que a veces me encamina a ella y a veces no.

Queremos transmitir esperanza entre tanto dolor. Queremos ahorrar algunos dolores a los chicos.

Una vez alguien me dijo: «Siempre podrás cambiar, pero siempre tendrás que pagar el precio» ¿Qué te parece?, ¿cómo transmitimos una esperanza realista?

 

MÁS NOTAS

Dejar un mensaje

Su email no será publicado Datos requeridos *

17 − diez =

Copyrıght 2014 SEMBRAR VALORES.