compartir tiempo juntos

COMPARTIR TIEMPO JUNTOS

chiquitos

 

Vanessa es una mamá milenial que cambió su orientación profesional para enseñar a través del juego y la música. Hoy comparte con muchas familias su deseo de ser una mamá full time para sus hijas.

 

Lucía Argibay Molina | Orientadora Familiar | luciaargibay@gmail.com | @Luciaargibay

 

A través de talleres de diversos formatos, Vanessa Alanís Fuentes Oliver canaliza una aspiración que está en el corazón de los padres y es un bien para los hijos: el tiempo compartido. Cada vez son mas los padres y madres millennials que se inscriben en nuestros talleres para compartir momentos de calidad con sus hijos.

  Desde los primeros meses 
Para Vane, el principal objetivo es enseñar a los padres a conectarse con sus bebés creando espacios de atención exclusiva. Padres e hijos se exponen a gran variedad de géneros musicales y así los niños van formando su gusto musical. Generalmente, empiezan por conocer los distintos instrumentos. Utilizan desde los sonajeros y cascabeles hasta el piano, la guitarra o la flauta dulce.

  Un comienzo “casual” 
Ciudadana global, Vanessa vivió en Europa y llegó desde México a Buenos Aires en el 2010, sus amigas argentinas la bautizaron como Vane y ahora todos la llaman así. Trajo consigo un bagaje de cuentos, historias y canciones de su infancia. Es una mujer entusiasta y optimista que disfruta y deleita con su música; además de todo es cantante lírica.

Su formación profesional inicial es de historiadora, pero su vínculo con la música y los cuentos infantiles tiene un origen muy especial. Cuando esperaba a Helena era el año de la epidemia de gripe A y le llegaban noticias que, como madre primeriza, la asustaban bastante. Así que dejó de trabajar y se volcó por completo a criarla. Empezó a buscar talleres musicales o de juego pero no encontraba nada que le gustara, hasta que alguien le sugirió: Y, ¿por qué no los hacés vos?

 

EL PRINCIPAL OBJETIVO ES ENSENAR A LOS
PADRES A CONECTAR CON SUS BEBES, CREANDO
ESPACIOS DE INTERACCION Y COMUNION

Enseguida tomó la idea, se contactó con Kindermusik International en EEUU, y se formó con ellos. Así empezó con sus talleres en el Instituto Cambridge con los hermanitos de los alumnos que asistían a las clases de inglés. Las primeras que se anotaron fueron las que habían oído del programa en el exterior y al primer taller asistieron madres y niños entre uno y dos años, incluida Helena.

  Minutos vitales 
Muchas madres trabajan todo el día y tienen a su bebé en la guardería. El tiempo que le dedican se distribuye entre el baño, la comida y la hora de dormir. Ese tiempo es vital y sagrado, debería ayudar a conectarse, jugar y aprender a observar cuáles son las necesidades emocionales del niño y qué nuevos contenidos o habilidades convendría aprender. Algunas mamás no le dan importancia a estos momentos y después vienen los reclamos en la pre-adolescencia: “Criaste un mocoso caprichoso que nadie se banca”, opina Vane. La mamá es la primera maestra de su bebé.

  Volver a lo esencial 
Las madres estamos en tantas cosas que, a veces, nos olvidamos de lo básico que se necesita para jugar, sentencia. Cuando les pido a las madres que traigan una pelota o una muñeca, me responden que Juanita no tiene una pelota. Tal vez Juanita tiene un súper gimnasio y la tablet pero no tiene una pelota. Con una pelota se desarrolla la coordinación, el camino visual de los ojos, el tomar turnos y otras destrezas.

O me dicen: Juanita no tiene un bebote, con el que puede jugar miles de juegos de roles, como jugar a la mamá, al doctor, a la maestra. El bebote también permite a los chicos experimentar cosas que son desafiantes para después animarse a hacerlas solos.

  El lenguaje 
En sus palabras: el lenguaje es algo que se ordena. Para su buen desarrollo recomiendo la lectura de cuentos a los más chiquitos. Le das un libro a un bebé y él lo manipula, lo muerde, lo abre de adelante para atrás y así juega y aprende. Luego hay que conversar sobre lo que vemos: ¿Te gusta esta página donde está el perro?, ¿cómo es este perro? El lenguaje del niño se va enriqueciendo en este proceso de andamiaje o scaffolding. En el uno a uno es donde más se aprende.

A un bebé que dice “guau-guau”, su mamá tiene que promocionarle la palabra correcta; “perro”. También le puede mostrar la palabra y la imagen del perro en el libro. Es fundamental que los adultos seamos buenos modelos del lenguaje y llamemos a las cosas por su nombre.

Tan clara que hace pensar… Cuál es nuestro vocabulario cuando hablamos con y/o delante de los chicos. Las maestras de jardín, muchas veces, se asombran de las palabras que están en boca de los chicos.

  Y la tecno 
Nos sorprende la referencia al libro, a la manipulación de las hojas. ¿Cuál será su pensamiento en torno a las nuevas tecnologías? Y ella se adelanta: Amo las tablets y me gusta que mis hijas las usen pero ¡cuidado!: las tablets no son niñeras para que se las proporcionemos para que “no nos molesten” y así poder cocinar o bañarnos o estar con una amiga.

compartir tiempo juntos 1Como vemos que se entretienen se las damos en cualquier / todo momento. Es como que los enchufamos a algo que es lineal. Están recibiendo pasivamente y no participando. Se vuelven consumidores de la información y en ningún momento se les permite levantar la mano para decir algo. Cuando un bebé hace un gesto y la mamá lo comprende y le empieza a hablar o cantar en el cerebro se enciende todo. Si le pongo una tablet que canta la misma canción, es como enseñarles todo en 2-D.

  Tomando el pulso   
Casi nada en la vida es lineal, tampoco el conocimiento lo es, se trata de algo que va y viene… es algo propio de educadores tomar el pulso para corregir y mejorar. Veamos algunos de los ejemplos que nos ofrece.

A veces un niño habla muy bien y de golpe empieza a tartamudear. Generalmente no pasa nada, sin embargo, hay que prestarle atención porque suele ser un síntoma de otra cosa. Entre tantas, puede deberse a algo emocional, pero también puede ocurrir por la velocidad de la estimulación visual. Como estamos educando, tenemos que frenar esa velocidad y volver a marcar el pulso constante de la comunicación.

Hay chicos de 3 o 4 años que empiezan a hablar y después no paran, parece que no les interesa escuchar. Es el momento de enseñarles que escuchar es una parte necesaria para entablar una conversación. Para transmitir esta enseñanza, habrá que conversar con los chicos que reúnen estas características para que ellos puedan practicar el uso de la palabra.

  Un poco y un poco 
Pasamos un rato muy grato con Vanessa pero llega el momento de terminar y me encanta cómo lo hace: en conclusión, un poco y un poco, un poco de tablet y un poco de libros; un poco de alfajor, un poco de comida sana, un poco me siento con vos a contarte un cuento y un poco te pido que me leas como puedas, un poco me siento con vos a ayudarte a hacer la tarea y un poco te dejo solo.

Fuentes y Referencias

Seguí sus pasos por internet efimerías:

http://diminui.blogspot.com.ar IC

blog: www.kindermusikbycambridge.blogspot.com

fb: KindermusikCambridge

ig: @Kindermusik_Cambridge

×

 

BIO

Vanessa Alanís Fuentes Oliver “diminui” nació en México en 1981.
Es historiadora, cantante, educadora Kindermusik, cuentacuentos y blogger.
Graduada con mención honorífica en la ENAH, México, es especialista en historia social británica y música de frontera.
No es raro escucharla cantar y contar cuentos en varios idiomas. Es fundadora y educadora del programa Kindermusik en el Instituto Cambridge y dirige el Kids Library Project, una biblioteca solidaria itinerante en inglés.
Su empresa más importante: Mamá de Helena y de Cecilia. Está casada con Diego. Actualmente reside en Buenos Aires.

 

×
  • Facebook
  • Twitter
  • LinkedIn
  • Add to favorites
  • Email

MÁS NOTAS

Dejar un mensaje

Su email no será publicado Datos requeridos *

Copyrıght 2014 SEMBRAR VALORES.