Chiquitos: Jardín Maternal

La actividad laboral tanto del padre como de la madre aumenta el número de niños en los jardines maternales. Cada vez más, los jardines valoran y potencian en vínculo con las familias.

 

 Lic. Ana Flores Profesora del Profesorado y Licenciatura en Educación Inicial USAL

 

E l Jardín Maternal acompaña la construcción subjetiva del niño/a, por esto, ofrecer un ambiente estimulante es necesario para poder considerar que estamos ante un espacio bien cuidado.

El Jardín Maternal complementa la acción de la familia, no la sustituye, ya que la familia sigue siendo el núcleo fundamental donde el niño/a establece sus vínculos primarios. “Institucionalizar a un niño pequeño implica también incluir a su familia, por esto se vuelve un tema prioritario establecer una coherencia entre el accionar del jardín y la casa”.[1]

¿Cuáles son las propuestas desde el ámbito docente?

Así es que las propuestas docentes tienen como objetivo estimular el desarrollo de las potencialidades que cada niño/a trae consigo, en un ambiente que propicia una educación integral.

 

La especialista en nivel inicial: Laura Pitluk (2007) “…muchas de las cosas que se hacen con los niños en estas edades tienen que ver con aspectos evolutivos y logros que ellos alcanzarían aún si no asistieran a la institución, pero, de hecho, el jardín tiene una gran presencia en estos avances”.

 

 

Rosa Violante, entre otras reflexiones sobre el jardín maternal, en una publicación de 2005, expresa que “…Se recupera la crianza como proceso educativo propio de los niños pequeños; por esto todas las actividades desarrolladas en el jardín maternal son de crianza. (…) Revalorizando como modos de organizar la tarea los formatos hogareños donde se realizan acciones compartidas de un modo más cercano al devenir cotidiano y más alejado de formatos escolarizados guiados por la lógica de grupos homogéneos, con pautas y regímenes estructurados en relación al tiempo, al espacio y a las actividades”.

 

Organización de la jornada

Se considera como apropiada la planificación de una organización temporal con un devenir cotidiano flexible, “muy respetuoso de los tiempos y formas de aprender de los/as niños/as[2] para lo cual algunos autores reconocen cuatro tipos de actividades características que se suceden, según: tiempos de actividades de rutina o cotidianas, de actividad grupal, de actividad a elección, y de actividades de tiempos intermedios. Mientras otros expertos sostienen la idea de tiempo instructivo y tiempo inerte.

La alternancia, duración y variedad de las actividades, es otro aspecto a considerar. Algunas requieren mayor compromiso motor y otras son más tranquilas, algunas con mayor intervención de las docentes y otras donde son más libres. La duración dependerá del tipo de actividad y la variedad de las propuestas que indican integración de contenidos.

También el espacio es importante: es un elemento curricular significa que se diseña, planifica, construye de determinada manera, en función de los objetivos y contenidos que se quieren enseñar”. Encontramos en el espacio una herramienta al servicio de la enseñanza y su organización requiere de un compromiso y responsabilidad estética y ética de todos.

Cuando hablamos de organizar los grupos consideramos como valiosa la modalidad de la multitarea que permite la conformación de pequeños grupos para el desarrollo de las actividades, permitiendo una mayor interacción entre los niños/as, y un inicio del trabajo colaborativo en todas las salas.

 

Institución + familia

Por último, considerando la complejidad del Jardín Maternal con su modalidad de jornada completa, entendemos como prioritario una comunicación fluida y respetuosa. Se hace indispensable tender puentes que permitan relacionarse y que integre a todos los miembros de la institución.

El encuentro entre los docentes y de los docentes con las familias así como entre los equipos de conducción y docentes es indispensable.

Elionor Goldschmied junto a Philip W. Jackson instan a “La disponibilidad a la escucha que debe caracterizar a todo contexto educativo, así como el reconocimiento, valoración y respeto por los aportes que pueden realizar las familias, permite que los educadores aprendan a conocer e interpretar las necesidades de cada uno de los niños a su cargo”.

 

 Agradecemos fotos: canva.com y Getty Images para Montessori

[1] Feder, Valeria. “Jardín Maternal y desarrollo emocional”, Novedades Educativas. Marzo 2001.

[2] La organización de la tarea. 2015, Ministerio de Educación de la Nación

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