Ahora: actividad física… frecuencia y constancia.

La actividad física es tan necesaria que abandonarla por la cuarentena tiene sus consecuencias. Claves: frecuencia y constancia.

Por Dra. María Amalia Caballero. Periodista.

direccion@sembrarvalores.org.ar

Avanza la cuarentena en forma dispar. Vemos niños obesos y nos preguntamos, ¿qué pasó?

La respuesta resulta obvia para muchos, probablemente para todos menos para quienes están involucrados en el problema los padres y los niños en cuestión: comida chatarra, delivery fácil y rápido combinado con escasa actividad física.

Una consulta profesional

Parece un siglo atrás, pero fue al comienzo de la cuarentena cuando hablamos con el Prof. Mateo Pacheco acerca de la necesidad de hacer algún ejercicio físico ante las disposiciones del gobierno en torno al encierro preventivo… En ese momento, no nos imaginábamos que iba a durar varios meses.

Mateo se hace cargo

Mateo nos lo hizo fácil, nos propuso unas rutinas simples que, como su nombre lo indica, podrían ser hoy para nosotros unas prácticas habituales y probablemente nuestro estado físico nos haría /hace sentir muy bien.

Sin embargo, una salida por el barrio nos revela esos niños obesos. ¿Será que antes no los veíamos o que la cuarentena tiene alguna conexión con estas características?

Con esta preocupación, nos dirigimos nuevamente a consultar al Prof. Pacheco.

Bueno, nos dice- es algo bastante desparejo en los distintos lugares. Y, pienso que hay que aprovechar cada espacio que se abre.

Los padres se hacen cargo

Hoy, más que en otros momentos, son los padres los responsables de la actividad física de los chicos.

Cuando van al colegio, mínimo una o dos veces por semana los alumnos tienen sus clases de educación física. Pero ahora, en el mejor de los casos, tienen una clase por zoom.

Me pasa, dice el profesor, que estoy en el aula zoom y, si bien hay un porcentaje interesante de chicos presentes con sus dispositivos encendidos, más de una vez tengo que decir: Ey, fulanito, prendé la pantalla así veo como lo hacés. Y, no es por un tema de control es para ayudarlos, para corregirlos en cuanto a la postura de lo que están haciendo, al gesto. También para tener un ida y vuelta, para verlos y hablar que es algo tan importante para ellos.

-¿Cuáles son las posibilidades reales de que los chicos hagan actividad física para los chicos?

Desde las instituciones, estamos con las manos atadas. Tenemos encima a los inspectores. A veces, pensamos que hay cosas que se podrían hacer pero después no es permitido. Entonces digo, más que nunca son los padres quienes tienen que hacerse cargo.

-¿Cómo pueden los papás motivar a los chicos y chicas (a veces más vagas para el deporte)?

Mirá los padres tienen la posibilidad de ir con los chicos a las plazas, de salir a caminar, de llevar una pelota y hacer unos tiros al arco real o fabricado. Si tienen una bicicleta, ¡dale a pedalear!

Para los chicos es mucho más motivador si van varios juntos, con tantos grupos que tienen en las redes… en un minuto ponen: a tal hora en tal lugar y salen.

Muchos papás les están pidiendo a los propios profesores que “se encuentren” con los chicos en algún lugar en el cual puedan hacer actividad física. Siempre respetando los protocolos, las distancias, los barbijos, pero activos. Y no una vez porque es un cumpleaños si no de modo habitual. Habitual quiere decir un par de veces por semana y en forma constante.

Lo importante es crear el hábito de jugar, correr, moverse, trepar, explorar.

-Y para los más chiquitos, ¿qué nos dirías?

-Si son más chiquitos, con más razón, son el papá o la mamá los que lo llevan a la plaza, al jardín… a un espacio en que se pueden mover y les dicen “corran”, o vamos a las hamacas, la típica invitación: «te juego una carrera»…  Esto exige un esfuerzo del padre y del hijo, pero es necesario.

No quisiera que lo vieran como una carga o una responsabilidad más. Es una gran oportunidad que se está dando, y quiero que la puedan aprovechar. Es un momento para conocerse más, para profundizar el vínculo padre – hijo, madre – hija o padre – hija…, según las circunstancias y posibilidades de cada uno, cada día.

Lo importante es crear el hábito de jugar, correr, moverse, trepar, explorar, especialmente con los más chiquitos.

 

NdelE: Agradecemos a las familias que comparten con nosotros sus fotos.

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