¿ABANDONAR? NUNCA

Deportes

[Gustavo Fernández]

 

Hace tiempo que queríamos hablar con este maestro del deporte; sus triunfos nos motivaban a llevarlo a tapa. Si hay una palabra que lo define es superación… la que todos necesitamos.

 

María Lescano | Periodista | mlescano@sembrarvalores.org.ar
I Instagram @gustifernandez4

 

S uperación es tener grandes sueños, superación es levantarte después de cada caída grande o chica, es aprender de los errores, es no decir “basta”.
Deportista e hijo de deportista, justo el perfil que buscamos en la revista: aquellas personas cuyos logros muestran el valor de la familia. Por poco tiempo está en Argentina el cordobés Gustavo Fernández, campeón del Grand Slam de Australia. Sus compromisos deportivos lo tienen fuera del país gran parte del año.

Lo esperamos en la sala de prensa del ENARD, donde están los grandes medios nacionales y los especializados en deportes. Entró copa en mano y se instaló dispuesto a arrancar el diálogo. Lo nuestro es un estilo de trabajo deportivo, un continuo aprender lo que el deporte enseña para aplicarlo a la vida. Así que estábamos en nuestra salsa.

Este cordobés, con la simpatía propia de su tierra, acababa de llegar de una reunión con el Secretario de Deporte, y lo compartió: “Estoy agradecido por todos los que vinieron a felicitarme y también por la charla con el Secretario de Deporte que acabo de tener, esperemos que salgan cosas buenas”.

SV| ¿Cómo viviste esta final que te era tan esquiva?
GF| Disfruté mucho el momento porque lo sufrí mucho, es duro perder cuatro veces una final; es más, la cuarta vez creo que me superó la situación, así que trabajé en lo técnico, lo físico, lo tenístico y lo mental para llegar a este momento listo para concretar un Grand Slam. Fue un desahogo muy grande, hay pocas personas que saben todo lo que pasé hasta llegar a donde estoy hoy.

SV|¿Cómo fue tu manejo de emociones? Es algo que nos sirve a todos.
GF| Tal vez me lo hizo pasar mal el desearlo tanto, es algo en que las emociones terminan perjudicándote. Tenía tantas ganas de lograr algunos objetivos que me puse muy emocional y después se vio que el cuerpo no estaba para eso. Hay momentos que no son para estar emocional sino para actuar. Me di cuenta de que me estaba costando manejarlo. Ahora mismo, en las semifinales, me fui poniendo mal y, con todo lo que me había preparado, ¡sentí otra vez lo mismo! Tanto esfuerzo, ¿y no lo voy superar? Trabajé especialmente con Santiago Sánchez, que es un preparador mental. La idea era quemar esos fantasmas, sacarlos, enfrentarlos y lograr estar enfocado en lo que tengo que hacer. En ese aspecto, que es más de lo tenístico, estoy muy satisfecho por mí y por todo el equipo.

 

LOS MENSAJES QUE MAS ME EMOCIONARON FUERON
LOS DE MI NOVIA Y LOS DE MI VIEJA; SON LAS
PERSONAS QUE SABEN EL POR QUÉ DE LA EMOCIÓN
DEL FINAL Y ELLAS SINTIERON CONMIGO

SV| Hablando de fantasmas, enfrentaste a Stefan Osslon, uno muy conocido para vos.
GF| Con él venimos empatados, ninguno ha ganado dos partidos seguidos. En césped él me gana, pero en polvo de ladrillo y cemento gano yo. Sabía que iba a ser distinto. El trabajo iba por el lado de enfocar en dónde poner la concentración, cómo abstraerme de todo lo que me iba a pasar. Toda la responsabilidad que significa una final así. En lo estratégico, yo sabía lo que tenía que hacer y creo que lo manejé muy bien.

A casi 300 puntos del N° 1, ¿será de otra manera?

Arranqué el año siendo muy claro: me estoy poniendo en la posición de estar en los partidos más importantes y, cuando se genere la oportunidad, la tomaré. De la mano de eso va que, si se empieza a concretar, puede ser que llegue. Pero la cosa pasa por el otro lado. El haberlo vivido y sufrido me ayudó un montón. Vamos paso a paso, tranquilos. Disfrutando de esto… tranquilo.

SV| ¿Alguna vez se te vino el mundo abajo y pensaste “tiro todo, no puedo, será imposible”?
GF| No. Eso nunca. Después de cada derrota dura, que las he sentido, mi reacción y la del equipo es redoblar. Wimbledon me pegó fuerte, fue duro, pero la idea es seguir trabajando con eso. Esta semana fue tratar de sobreponerme. Las cuatro finales perdidas me han enseñado mucho.

Stefan Olsson me felicitó. A mí realmente me gusta competir, mano a mano, para saber quién es el mejor. Él me ha ganado bien y esta vez gané merecidamente y me felicitó. Eso me gustó

 

SV| ¿Cómo está este deporte en Argentina con relación del resto del mundo?
GF| Tenemos cuatro entre los 30 mejores tenistas, eso está muy bien. La base está, sabemos lo que hay que hacer y darle desarrollo, aprovechar este tipo de cosas para que la gente lo entienda. Que sepan que es un deporte profesional, se puede hacer social pero también participamos en los torneos profesionales.

Está todo para llegar a ser una potencia a nivel mundial como país. Que más gente siga confiando en el tenis adaptado, que creo que merece la pena.

SV| ¿Cuál fue el mensaje que recibiste que más te conmovió?
GF| Recibí muchos mensajes, fue emocionante recibir mensajes de tenistas del ATP, de colegas argentinos y de todo el mundo. Pero los que más me emocionaron fueron los de mi novia y los de mi vieja; son las personas que saben por qué de la emoción del final y ellas la sintieron conmigo. Ellas estuvieron el día después de cada día malo. No estaban físicamente en la cancha, pero me sabía acompañado a la distancia. Respondí a muchos pero seguro me dejé un montón. No estoy preparado para tanta gente.

SV| ¿Tuviste invitaciones para hacer algo en Argentina? ¿Cuáles son los proyectos?
GF| Tuve invitaciones para hacer algo en Córdoba y también en Buenos Aires, pero la agenda no me lo permite. Queremos mostrar en vivo el tenis adaptado en Argentina, hacer algún torneo importante. El deseo es logar algo para que la gente lo tenga cerca.

Pero será el año próximo, este año no hay espacio en la agenda.

Sostienen que es dar un
“lugar privilegiado a
la amistad” y conservar
libertad.

SV| ¿Vas a tener algunos días de descanso?
GF| Ojalá, pero no. Vengo muerto con un lío de horas increíble, prácticamente del avión hasta acá. Esta semana voy a estar un poco con mi familia, que hace tiempo que no la veo, pero me esperan en Rotterdam y en Barcelona. Quiero hacer bien estas cosas que me hacen muy feliz y necesito cumplir con lo planeado.

SV| ¿Ganaste el Olimpia de Plata, cuál sería tu actitud si te proponen el Olimpia de Oro?
GF| Con respecto al Olimpia, sin faltarle el respeto a nadie, no lo acepto hasta que no se considere al deportista paralítico como un deportista en serio. Cuando me denominen como tenista voy a ir. No lo hago por mí sino como un aporte conceptual que afecta a lo que es el deporte y la discapacidad. Mientras, no quiero ser cómplice. Con el mayor respeto, no hice nada llamativo; simplemente, no participé. Creo en el cambio y en que se puede dar. Si se da, ahí estaré; si no, no.

El lugar de la familia
El primero y siempre. Papá y mi hermano porque son deportistas, pero mamá porque nos acompaña siempre. Ella es ama de casa y se dedica a cuidarnos a cada uno, a viajar con papá a donde haya que ir. Aunque no puedan estar físicamente donde estoy, yo sé que están conmigo.

 

Hijo de Lobo

⊃  Es hijo del jugador de básquet que se destacó en la Liga Nacional de Básquet Argentina y hermano de Juan Manuel Fernández, actual base de la Selección de básquetbol de Argentina.
⊃  Nació en Río Tercero el 20 de enero de 1994.
⊃  Al año y medio, un infarto medular lo dejó paralítico de la cintura para abajo.
⊃  Juega tenis desde los 6 años y a los 12 comenzó su carrera como jugador Junior.
⊃  Se inscribió en la Asociación Argentina de Tenis.
⊃  Su preparador técnico es Fernando San Martín desde hace 10 años.
⊃  Fue primero en el ranking mundial en 2017 (y trabaja para volver).
⊃  Ganó dos medallas de oro y una de plata en los Parapanamericanos de 2011 y 2015.
⊃  En los Paraolímpicos de Brasil 2016 fue el abanderado de la delegación argentina.

×

MÁS NOTAS

Comentarios cerrados

Copyrıght 2014 SEMBRAR VALORES.