A una niña

  POESÍA     –    Día del Padre

Nuestro pequeño homenaje por el Día del Padre.

Papá, papá, decía la tierna Rosa,
del jardín volviendo,
la jaula que guardaste el otro día,
no quedará vacía,
porque he logrado el nido que estás viendo.
¡Mira que pajaritos tan pintones!
En esa jaula les pondré su nido.
prodigaré solícitos cuidados,
a los que aprisionar he conseguido,
y les daré en constantes ocasiones
migas de pan, alpiste y cañamones.
Luego la jaula pintaré por fuera
y mandaré que doren su alambrera….

Pero, ¿en qué estás pensando?, no me escuchas,
¿Papá?
¡te estoy hablando!!!

Sí querida hija mía, pensaba al escuchar esa querella,
que en la cárcel me han dicho que hay vacía
una celda muy bella…
y que te pienso trasladar a ella.
Como allí el reglamento es algo fuerte,
ni tu mamá, ni yo podremos verte,
pero te mandaremos cien brocados,
que aumenten tu hermosura,
y haré dorar cerrojos y candados
y de bronce pondré la cerradura.
Pero ¿cómo, llorando estás por eso?

Ya no lloro, papá, te he comprendido.
Corro a llevar al árbol éste nido,
y vuelvo por un beso.

CARLOS OSORIO Y GALLARDO

Recordando a papá

Poeta, periodista y humorista español, Carlos Osorio y Gallardo (1873-1946) nació en Madrid. Entre sus obras se destacan Vida moderna y el semanario ilustrado El gato negro, además de numerosos poemas y artículos periodísticos.

Esta poesía que hoy comentamos, seleccionada para evocar el Día del Padre, es una maravillosa lección de un papá a su pequeña hija, que nos llega al corazón, especialmente recordando al autor de mis días que solía recitarlo para sus hijos.

Y es que realmente los pájaros nacieron para ser libres, como el ser humano.

Silvia Bayá de Lagache – silbaya.c@hotmail.com

 

 

 

 

 

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